Capdepera proyecta dos nuevas pistas multideporte en Capdepera y Cala Rajada

El Ayuntamiento de Capdepera ha dado forma al proyecto para renovar por completo la actual pista de la calle Tafona Nova, en Capdepera, y crear una segunda instalación multideporte en el Parc de sa Gravera de Cala Rajada. Dos actuaciones diferentes —en un caso se parte de una pista ya existente y en el otro prácticamente desde cero— que supondrán una inversión conjunta de 98.966,74 euros y que permitirán disponer de dos nuevos espacios para la práctica deportiva.

La regidora de Esports, Mireia Ferrer, explica que detrás del proyecto hay «una demanda histórica de pasadas legislaturas» que desde hace años trasladan clubes deportivos, padres y madres y los propios jóvenes, y que también se ha planteado a través del PLIA. «Es un tema que se venía reclamando por parte de la gente desde hacía mucho tiempo y hemos querido responder a esta demanda», señala.

Ferrer enmarca además las dos actuaciones dentro del proceso de mejora de los espacios lúdicos y deportivos del municipio. Durante los últimos tres años, explica, se han arreglado y puesto al día los parques infantiles destinados principalmente a los más pequeños, pero eso ha puesto también sobre la mesa la necesidad de contar con lugares adecuados para quienes ya han superado esas edades. «Los niños más mayores y los adolescentes no disponen de tantos espacios pensados para su perfil de edad y para practicar deporte. Por ello nos centramos ahora en estas dos iniciativas».

El proyecto, fechado este mes de septiembre, divide la actuación en dos lotes independientes. El primero corresponde a Capdepera y tiene un presupuesto de licitación de 38.538,99 euros, mientras que la nueva pista de Cala Rajada alcanza los 60.427,74 euros. La diferencia se explica, fundamentalmente, porque en Capdepera ya existe una solera sobre la que trabajar, mientras que en sa Gravera será necesario preparar toda la base sobre el terreno actual.

Una renovación completa en Tafona Nova

En Capdepera se actuará sobre la pista situada en el número 18 de la calle Tafona Nova. Actualmente mide 21 por 11 metros y, según recoge el proyecto, se encuentra en un estado de conservación deficiente, aunque mantiene una planimetría aceptable con algunos desperfectos puntuales. La intención no es simplemente cambiar el pavimento, sino desmontar prácticamente todos los elementos deportivos y cerramientos actuales para rehacer la instalación sobre la solera existente.

En este caso, como reconoce Ferrer, «habrá que adaptarse al espacio existente y a las limitaciones que ofrece». Una vez retiradas las porterías y los cerramientos, se revisará la base de hormigón para comprobar su estabilidad, planeidad y evacuación de aguas. Las fisuras o irregularidades deberán repararse y, allí donde resulte necesario, el proyecto contempla incluso demoler la parte afectada y ejecutar nuevamente una solera de hormigón fratasado de 15 centímetros.

Uno de los cambios más visibles estará en el perímetro. La pista dispondrá de redes de nylon de seis metros de altura, sostenidas mediante postes de acero galvanizado también de seis metros, anclados al terreno. Sobre la base se instalará además césped sintético deportivo, sustituyendo la actual superficie de hormigón como zona de juego.

El equipamiento se completará con dos porterías de fútbol sala que incorporarán las canastas de baloncesto en la misma estructura. Las porterías tendrán unas dimensiones interiores de tres por dos metros y estarán ancladas al suelo para evitar vuelcos. Las canastas quedarán a 3,05 metros de altura y contarán con tableros antivandálicos de acero perforado.

Una pista completamente nueva en sa Gravera

La actuación de Cala Rajada es de mayor envergadura porque el punto de partida es completamente distinto. El espacio elegido se encuentra en el Parc de sa Gravera, en el entorno de las calles Monturiol y Floreal. Actualmente es una explanada de terreno natural compactado, sin pavimento deportivo, líneas ni cerramientos. La nueva pista tendrá unas dimensiones de 30 por 20 metros, según los planos incorporados al proyecto.

«En Cala Rajada será totalmente nueva y de grandes dimensiones», destaca Mireia Ferrer. En este caso, la nueva instalación estará preparada para la práctica de fútbol sala y baloncesto, con el correspondiente marcaje deportivo. Para la regidora, una de las principales mejoras será precisamente abandonar superficies como la gravilla o el hormigón y crear espacios «más seguros y agradables» para la práctica deportiva.

Antes de colocar el césped habrá que crear una base adecuada. El terreno se perfilará con motoniveladora, se delimitará mediante bordillos y recibirá una capa media de 13 centímetros de suelo estabilizado y drenante, que deberá ser extendida, nivelada y compactada. Se trata de conseguir una superficie suficientemente regular y resistente sobre la que posteriormente colocar el pavimento deportivo.

También será diferente el cerramiento. Mientras en Capdepera se utilizan postes y redes de nylon, en sa Gravera el proyecto plantea una estructura perimetral de madera de pino tratada para exteriores, protegida en autoclave y terminada con lasur en tonos castaño o nogal. La estructura incorporará además los soportes metálicos galvanizados necesarios para las canastas.

Sobre esta nueva base se colocará césped sintético deportivo de 12 milímetros, lastrado con arena de sílice, y se realizará el marcaje reglamentario para fútbol sala y baloncesto. El proyecto contempla así una pista de mayores dimensiones que la de Capdepera y construida íntegramente sobre el espacio que actualmente ocupa la explanada de terreno natural.

Cerca de 100.000 euros entre las dos actuaciones

La pista de Capdepera tiene un presupuesto de licitación de 38.538,99 euros. En Cala Rajada, donde prácticamente debe construirse la instalación desde el terreno, el presupuesto asciende a 60.427,74 euros. Sumados ambos lotes, el proyecto fija una inversión de 98.966,74 euros.

Una vez adjudicadas las obras, el proyecto establece un plazo de ejecución de seis semanas, durante las cuales se realizarán los trabajos de retirada de elementos, preparación o reparación de las bases, instalación de cerramientos y colocación del césped artificial. Las obras tendrán posteriormente un plazo de garantía de doce meses.

Para Mireia Ferrer, las dos actuaciones representan «un paso más en el proyecto de adecuar las instalaciones lúdico-deportivas para los niños y jóvenes —y no tan jóvenes— del municipio», incorporando ahora espacios destinados a unas franjas de edad que hasta el momento disponían de menos alternativas fuera de las instalaciones deportivas convencionales.

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