Las trabajadoras de Benestar Social de Capdepera han iniciado protestas de diez minutos frente al Ayuntamiento para reclamar unas instalaciones que les permitan atender a la ciudadanía en condiciones adecuadas. Las movilizaciones comenzaron el día 26 y el personal anunció su intención de repetirlas a diario hasta obtener una solución.
El motivo de la queja es la falta de espacio en las dependencias de Ca’n Rata. Allí trabajan quince personas en un local que, según denuncian, estaba previsto inicialmente para cuatro profesionales. Las empleadas sostienen que esta situación dificulta la organización del servicio y compromete la intimidad de las personas usuarias. Una de las pancartas resumía esta preocupación: «Sense espai no hi ha confidencialitat».
El traslado a estas instalaciones se produjo en noviembre de 2025, después de que las deficiencias detectadas en Cap Vermell tras un episodio de fuertes lluvias obligaran a abandonar el espacio habitual del equipo de Cala Rajada. Desde entonces, el departamento ha presentado diversos escritos solicitando un cambio de ubicación, de acuerdo con la información del diario.
Las trabajadoras reclaman una respuesta que permita desarrollar la atención social con garantías. La protesta del 27 de octubre se realizó durante el tiempo de descanso y volvió a poner el foco en la necesidad de disponer de espacios suficientes para el personal y para quienes acuden al servicio.
Fuentes consistoriales han explicado que se está a la espera del resultado y conclusiones de un informe del Departamento de Urbanismo, elaborado tras una visita al Cap Vermell a mediados de septiembre, el cual se espera que confirme qué actuaciones serán necesarias emprender.
Pese a que se han llevado a cabo trabajos de mejoras de la cubierta, éstos no han sido suficientes para resolver el problema de base. La visita del pasado mes de septiembre se realizó en un día lluvioso y permitió a los técnicos de Urbanismo detectar las deficiencias de permeabilización, de ahí la importancia de las conclusiones de dicho informe, para concretar qué actuaciones hace falta emprender. Las intervenciones realizadas durante el último año no han permitido resolver el problema de goteras. El diagnóstico de Urbanismo confirmará qué actuaciones habrá que llevar a cabo en el Cap Vermell para que las trabajadoras de Serveis Socials puedan trabajar en el edificio de una manera segura.
